30 de junio de 2025

José Luis Hernández de Arce
El gobierno británico añade presión sobre los constructores con sus planes sobre inmigración

El panel de contratistas escoceses del Servicio de Información de Costos de Construcción británico, ha manifestado al gobierno y a varios medios de comunicación su enorme preocupación en torno al libro blanco del gobierno británico sobre la reducción de la inmigración.
Los panelistas informaron que cada vez es más difícil contratar trabajadores con las habilidades adecuadas, al tiempo que han aumentado las cuotas de empresa a la seguridad social.
Entre las propuestas del gobierno en materia de inmigración se encuentra la elevación del umbral de formación para que los trabajadores de la construcción tengan cualificaciones de nivel de posgrado. Según los constructores escoceses este nuevo umbral reduciría las posibilidades de contratación, más aún cuando el propio libro blanco señala que la mayoría de los trabajadores contratados en la construcción desde la primavera de 2024 no cumplían con dicho umbral.
Según afirman, se producido una disminución de la mano de obra inmigrante en Escocia desde el Brexit y además han observado una tendencia creciente de trabajadores que se trasladan al extranjero en busca de trabajo, a lugares donde existe el incentivo de un empleo con mejor tratamiento fiscal.
Esto se suma al problema ya conocido de que la fuerza laboral está dominada por el grupo de mayor edad, lo que provoca una pérdida natural de empleo por jubilación.
El efecto de esta situación puede agravar la crisis de vivienda que ya vive todo el reino unido, encareciendo la construcción, ralentizando las obras y, en general, empeorando la oferta.
Ordenar la inmigración legal, está bien allí donde sea necesario. Pero la preocupación principal de los británicos sobre la inmigración se refiere, sobre todo, a la inmigración ilegal y especialmente a los cientos de inmigrantes ilegales que diariamente cruzan el Canal de la Mancha con el beneplácito de las autoridades francesas, para llegar a las costas británicas a ocupar hoteles y viviendas, y a convertirse en una carga para el estado.
