23 de junio de 2026

José Luis Hernández de Arce
El 'Rey del Norte' espera su momento mientras el laborismo entierra a Starmer

Keir Starmer ha pasado a la historia como el primer ministro que llegó a Downing Street con la mayor mayoría parlamentaria laborista en décadas y lo abandonó apenas dos años después, derrotado no por la oposición sino por los suyos. Su dimisión, anunciada el lunes 22 de junio ante las cámaras, era un secreto a voces desde el fin de semana.
El derrumbe de Starmer tiene varios capítulos. El primero fue el recorte de la prestación de combustible para pensionistas, una medida que golpeó de lleno a los votantes tradicionales laboristas. Después llegó el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Washington, un político que había sido cesado dos veces por cuestiones éticas en gobiernos laboristas anteriores y que mantenía una relación más estrecha de lo confesado con el pederasta Jeffrey Epstein. Cuando los documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos lo confirmaron, Mandelson fue fulminado, pero el daño a la credibilidad de Starmer ya era irreversible.
Las elecciones locales de mayo certificaron el desastre: el Partido Laborista perdió casi 1.500 concejales. Reform UK de Nigel Farage, que lleva más de un año liderando las encuestas nacionales, acaparó los titulares con ganancias históricas. A mediados de mayo, una quinta parte del grupo parlamentario laborista ya reclamaba públicamente la cabeza de su líder.
El golpe final fue la victoria de Andy Burnham en las elecciones parciales de Makerfield el 19 de junio. El exalcalde del Gran Mánchester, conocido como el «Rey del Norte», venció con holgura a Reform UK en un feudo que este partido había barrido en las elecciones locales. Para los diputados laboristas aterrados ante las próximas generales, Burnham se convirtió esa noche en la única alternativa viable.
Burnham confirmó su candidatura horas después de la dimisión de Starmer. Su principal rival potencial, el exministro de Sanidad Wes Streeting, renunció a competir y se sumó a su campaña. El «Rey del Norte» podría ser primer ministro antes de que acabe julio, convirtiéndose en el séptimo inquilino de Downing Street en tan solo una década.
