10 de agosto de 2026

José Luis Hernández de Arce
Edimburgo se vuelve un escenario gigante: guía para el Fringe

Cada mes de agosto, Edimburgo se transforma. La capital de Escocia deja de ser solo una ciudad de castillos y callejones medievales y se convierte en el mayor escenario del mundo.
Hablamos del Festival Fringe que, este año, se celebra del siete al treinta y uno de agosto. Son tres semanas de puro arte en vivo.
Se puede ver prácticamente de todo: comedia, teatro, danza, música, circo, magia. Hay más de cuatro mil espectáculos repartidos por cientos de rincones de la ciudad. Teatros, pubs, sótanos, librerías e incluso plena calle.
Lo mejor del Fringe es su espíritu abierto. Cualquier artista puede participar. No hay selección previa. Por eso conviven en el mismo cartel grandes estrellas, y talentos que aún nadie conoce.
Vamos con algunos consejos prácticos para los españoles que deseen visitarlo.
Primero, el alojamiento. Conviene reservar cuanto antes porque durante el festival, la ciudad se llena, y los precios suben con fuerza. Y si el centro se va de presupuesto, barrios como Leith o Newington están muy bien conectados. El transporte público de Edimburgo es uno de los mejores del Reino Unido.
Segundo, las entradas. Muchos espectáculos son de pago, pero hay cientos de funciones gratuitas donde se puede pagar sólo una donación voluntaria al salir.
Tercero, cómo llegar. Desde España hay vuelos directos a Edimburgo desde varias ciudades. Y una vez allí, casi todo se hace a pie. Si ya estas visitando el Reino Unido, la compañía de trenes Lumo ha establecido una línea de bajo coste que atraviesa el país desde Londres a Edimburgo.
Un último apunte. El Fringe no es el único festival de estas fechas. A la vez se celebra el famoso Military Tattoo, con gaitas y desfiles frente al castillo. Todo un espectáculo.
Por lo demás, ropa y calzado cómodos, un buen paraguas, y ganas de pasarlo bien.
